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Q W E R T Y U I O P
A S D F G H J K L
Z X C V B N M

FC Name:Joohoney (Monsta X)
Name:Lee Jooheon.
Real Name:Lee Jihwan.
Nickname:Rey/Joker
Birthday:06.10.1994
Height:1.77
Subgenre:Alfa.
Scents:Naranja y Cedro.
Destined:Miel.
RedMoon:Seguridad.
Work:Miembro de No Mercy Mecánico.
Sexuality:Gay.
Status:Casado con Hyungwon (secreto)
Wolf:Jin Ahn.

⚠WARNING⚠
⚠Tanto la historia como las curiosidades tocan temas que pueden ser sensibles. Leer bajo vuestra propia responsabilidad.⚠


Su infancia no fue la de un niño normal, no tuvo cariño ni amor. Creció entre botellas de alcohol, jeringuillas usadas y golpes. Sus padres no se podían catalogar los padres del año; borrachos, drogadictos y que descargaban todas sus frustraciones contra su único hijo, dejándole varias veces bastante herido, pero eso a ellos no les importaba en lo absoluto.A pesar de ser un niño, se vio obligado a salir a la calle a robar para poder comer, ya que si no lo hacía podía pasarse días sin probar bocado, además de recibir palizas por parte de sus progenitores por no llevar nada de comer a la casa, porque sí, le tocaba a él llevar comida para todos, le tocaba a él ser quien alimentase a sus padres en vez de al revés.Jihwan creció prácticamente en las calles, aprendiendo a moverse por ellas a la perfección, llegando a descubrir atajos que le fueron muy útiles a la hora de huir cuando le perseguían por haber robado. Tuvo que aprender a defenderse solo, a mentir, engañar, robar y todo lo que le sirviese para sobrevivir un día más en aquel infierno. Se volvió experto en moverse sin ser visto, en adaptarse a las situaciones, en tener unas manos muy rápidas, a fingir y mucho más.A pesar de no poder ir a la escuela por razones obvias, ya que sus padres no se iban a molestar en pagarle sus estudios, tuvo que buscar otras maneras de aprender. Jihwan era un niño muy curioso, le gustaba saber cosas nuevas y leer bastante, por eso mismo aprendió a hacer arreglos de todo tipo para poder conseguir dinero y comprarse material para aprender, también destinaba el dinero de las cosas robadas que vendía. El único problema que se le presentaba era que tenía que esconder lo que compraba muy bien, porque si no sus padres lo vendían con el pretexto de que eso les pertenecía, al igual que el dinero que sacaban por ello. Dinero que se gastaban en drogas y alcohol. Lo peor era que el pequeño no tenía ningún derecho a quejarse, porque si lo hacia ese día no podía ni levantarse de la paliza que le daban.Desde muy pequeño, como a robar y saberse valer por sí mismo, también tuvo que aprender a reprimir sus emociones. Cuando pasaba eso salía a flote su naturaleza y se convertía en un pequeño lobo negro. En cualquier otra familia sería normal, en la suya no, pues sus padres le golpeaban cuando pasaba. “No sirves para nada, no mereces nada.” Siempre le decían eso cuando simplemente sacaba las orejas o se convertía por completo junto a una paliza. Con el tiempo dejó de transformarse, bloqueando en su cabeza la capacidad para hacerlo, ni siquiera en su forma parcial y terminó olvidando su naturaleza, pensando desde entonces que estaba roto y que ni algo normal era capaz de hacer.Un día, cuando llegó a su casa después de robar algo para poder comer, se encontró a sus padres muy contentos y no entendía porque, pero aquello no era algo que pasase muy a menudo, por lo que sonrió por ello, esperando una buena noticia, pero lo que escuchó le dejó helado. Sus queridos padres estaban hablando sobre el dinero que pudieron sacar vendiendo los libros y material que el inútil del niño tenía. Jihwan, sin poder creérselo, fue a lo que él llamaba su habitación y miró dentro del respiradero, donde había guardado sus cosas. Efectivamente, no había nada, se lo habían quitado todo. Ya no era solo que le hubiesen quitado los libros y el material, iba más allá. Siempre se encargaban de destrozarle, de quitarle todas las ilusiones, de echar bajo tierra todo su esfuerzo y de acabar con todo lo que le importaba, de que poco a poco aborreciese estar vivió y ahí llegó a su límite. En algún momento de su enfado y decepción, rompió un espejo, cogió uno de los trozos de cristal rotos y, sin pensárselo ni un solo segundo, se lo llevó a su antebrazo. ¿Qué más daba si desaparecía? Nadie lo notaría, a nadie le importaría. Con ese pensamiento se fue clavando el cristal en la piel, haciendo que no tardase en cubrirse su brazo de rojo. No sentía dolor como tal, pero sí que sintió una satisfacción increíble al hacer eso, tanto que no paró mientras se reía. Aquel día no ocurrió nada grave, su madre le encontró y se encargó. ¿Cómo iba a dejar morir a la persona encargada en llevar alimento y dinero a la casa? No podía permitirlo, eso sí, se encargó de recordarle todos los días que gracias a ella él seguía vivo, aunque no es como sí él lo quisiese. Aquella vez no fue la primera ni la última que Jihwan lo hizo, descubrió que haciendo aquello se sentía bien y vivo, así que lo repitió en varias ocasiones, haciendo que sus brazos se llenasen de pruebas de ello. Era tan solo un crío buscando una salida de aquel infierno llamado casa y lo encontró en hacerse daño, desde ese momento descubrió que el dolor físico era más fácil de llevar que el emocional.Después de aquel fatídico día, Jihwan se apagó aún más, comenzando a llevar los brazos vendados con más frecuencia, al igual que se hicieron más presentes marcas de golpes, pero él, como siempre, no hablaba del tema con nadie e intentaba mantener siempre esa fachada de que todo iba bien. Sí, aprendió desde muy pequeño a aparentar que todo daba igual.El verano antes de cumplir los once años pasó por uno de los muchos traumas que le acompañarían en su vida. Había decidido ir más allá de su barrio para investigar y ver si podía hacerse con algo de valor. Había llegado a un complejo que parecía de gente con dinero, algo genial, pues seguro podría hacerse con un buen botín. Aquel complejo era grande e incluso tenía una piscina, cosa que llamó la atención del chico, sobre todo el ver a otros niños tan felices con sus padres. Se quedó allí observando hasta que la gente comenzó a irse, perdiendo así toda oportunidad de robar, pero sintió tanta envidia al ver a aquellas familias que no pudo actuar. Cómo buen niño curioso que era se acercó a la piscina, ya que nunca había visto una tan grande. Le llamaba la atención el agua y pensó en meterse dentro, aunque no se atrevió, por lo que fue a irse de aquel lugar, pero sin explicárselo a día de hoy, terminó dentro de la piscina. No supo si se tropezó o qué, pero sí que sintió un dolor en la cabeza. Jihwan no sabía nadar, nunca había tenido la oportunidad de intentarlo, por lo que todo su cuerpo se quedó rígido y él no tardó en sentir como sus pulmones le pedían un oxígeno que no podía darles en aquel momento.A la pronta edad de 13 años, Jihwan probó las drogas. Era alguien que callaba las cosas, todo lo que sentía se lo guardaba ya que no tenía caso decirlo, nadie le escucharía o peor aún, le golpearían por ello. Cortarse ya no le ayudaba a evadirse del todo y la voz de su madre había comenzado a estar presente en su cabeza a todas horas, haciendo que la ansiedad, los nervios y todo aumentasen. No sabía qué hacer y estaba empezando a no saber como sobrellevar las cosas. Ese día no consiguió llevar a casa comida suficiente y sabía lo que iba a pasar, el problema que aún no sanaba de las heridas que le había hecho su madre con anterioridad. Quería desaparecer, pero no sabía cómo. Si se iba y luego volvía iba a ser peor, solo le quedaba quedarse en casa y esperar la paliza, pues por suerte cuando había llegado sus padres no estaban. Derrotado y sin saber que hacer, se tropezó con la chaqueta de su padre y de ella salió una bolsita pequeñita con unas pastillas dentro. No era tonto, sabía que eran, había visto a sus padres tomarse de esas en varias ocasiones, aunque lo de ellos fuese más pincharse, por lo que con cierta curiosidad y buscando que le hiciesen lo mismo que a ellos, decidió tomarse una. La sensación fue increíble y la paliza que recibió después apenas la notó, hasta que el efecto de la droga se fue yendo y ahí sintió todo de golpe, pero le gustó tantísimo la sensación y el subidón que le dio una sola pastilla que decidió empezar a robarle la droga a sus padres. Aquello era mejor que autolesionarse, aunque no dejó de hacerlo, y mientras duraba aquella sensación tan extraña e increíble, se olvidaba de todo, incluso de la voz de su madre. No tardó mucho en intentar conseguir más dinero, buscando otras formas de hacerlo, como su pasión por los coches, arreglar cosas en casas y hacer de todo un poco, cualquier cosa que le diese dinero servía, así que era el chico para todo y así pudo conseguirse sus propias sustancias.Sus días se basaban en lo mismo, conseguir dinero como podía, comida, cosas de valor, recibir palizas de su madre e indiferencia de su padre y drogarse para poder sobrellevar todo eso. Así día tras días. Y ahí estaba él, moviéndose por las calles repletas de gente, llevándose consigo todo lo que podía pillar. Se movía con tantísima soltura que las personas no notaban como metía las manos en sus bolsillos o bolsos, como al “tropezarse” ellos ya no tenían en sus muñecas los relojes o pulseras de lujo. Era ágil, rápido y no dudaba en lo que estaba haciendo. Estaba feliz por lo que tenía en los bolsillos interiores de su chaqueta y mochila, imaginándose como se pondría la gente a la que le había robado cuando se diesen cuenta que les faltaban sus cosas y dinero. Se estaba riendo solo, como si fuese un loco, por la imagen mental, pero entonces se fijó en su siguiente objetivo. Un ejecutivo en toda regla, hablando por teléfono completamente distraído, pareciendo que estaba discutiendo con la persona al otro lado del aparato. Objetivo perfecto. Con toda la seguridad del mundo se acercó a aquel señor, camuflándose entre toda la gente que había. Se metió entre dos personas para que le hiciesen pantalla y cuando estuvo a la altura del señor, metió la mano en la americana con una sonrisa, pero de repente una presión se hizo en su muñeca y le jalaron. Sorprendido miró a quien le tenía agarrado y que por más que estaba intentando zafarse no podía, al contrario, le estaba apretando con más fuerza cada vez. Ahí pensó que ya estaba, que iba a recibir otra paliza y luego llamaría a la policía, pero aún así soltó un pequeño gruñido, cosa que pareció hacerle gracia a aquel señor. Todo lo que había pensado no pasó, al contrario, aquel hombre le ofreció robar para él, cosa que le sorprendió muchísimo. Aquel señor le había ofrecido irse con él, encargarse de todo lo que necesitase y el chico aceptó sin pensarlo, yéndose con aquel hombre. Podría haber sido un asesino o algo peor, pero para Jihwan cualquier cosa era mejor que seguir en su casa. Nunca pensó que le pasase aquello, tampoco lo que mejoraría su condición y mucho menos que aquello que vio como una salida, con los años, se convertiría en si infierno, pero eso último ahora mismo no importa.El sitio a donde le llevó aquel señor era una organización llamada No Mercy. Al principio fue duro adaptarse, sobre todo aprender muchas cosas a la vez, pero consiguió hacerlo, dándose cuenta de que era bastante rápido para quedarse con las cosas. Allí le enseñaron a moverse mejor de lo que ya lo hacía, a engañar y convencer, le enseñaron a pelear de una forma distinta y le instruyeron en armas tanto blancas como de fuego, pero a él desde siempre le gustó ir cuerpo a cuerpo, por lo que le enseñaron a ser el mejor, convirtiendo su cuerpo en un arma. Le instruyeron para matar, para que fuese un arma, un tanque y un berserker. Con el tiempo no pudo ser capaz de controlarse y su rabia tomaba el control en la mayoría de las situaciones. Toda aquello le era fascinante, incluso cuando se le complicaba todo un poco por ser todavía joven y no tener a su lobo con él. Toda aquella nueva vida le encantaba.Empezó a infiltrarse en sitios, a hacerlos suyos y robar cosas más caras en lugares más lujosos y a personas en concreto, todo para su jefe, para esa persona que le salvó. No solo le enseñaron a luchar y moverse, también le dieron la oportunidad de ampliar su conocimiento enseñándole sobre cultura de más lugares, dándole libros que le parecían muy interesantes, una infinidad de idiomas y más. Aquel lugar le dio una razón para seguir hacia delante, una nueva vida y como tal, se cambió el nombre. Ya no sería más Lee Jihwan el chico encerrado en una casa donde no le querían, a partir de ese momento comenzó a llamarse Lee Jooheon, aunque dentro de aquel lugar se convirtió en el Joker del As de Corazones, aunque jamás imaginó que en el futuro, aquello cambiaría.A pesar de esa nueva vida, no dejó de consumir, de hecho, se le hizo más fácil conseguir estupefacientes. Cuando cumplió los 18 años, su lobo no se presentó, tardó en aparecer, fue un día donde no pudo comprar drogas por falta de dinero y tuvo que pasar un mono horrible. Se sentía extraño, le dolía todo y buscaba como conseguir algo que le alejase de la voz de su madre, no sé acuerda que pasó, pero al parecer se desmayó y al despertarse su cuerpo había cambiado ligeramente. Había crecido y su fuerza había aumentado, él no entendía nada, pero su jefe lo aplaudió y le dijo que era un alfa, cosa a la que Jooheon sonrió y se sintió bien. Aprovechó el cambio físico en sus entrenamientos, hizo las cosas mejor y dio todo de sí para ser cada día mejor. Su cuerpo era su mejor arma y se encargaron de potenciarlo para que nada ni nadie pudiese con él físicamente.Creyó encontrar su lugar en aquel sitio, que era feliz, pero realmente no era así. Jooheon se seguía sintiendo solo y aquella sensación de felicidad le duraba muy poco. Al llegar a su casa era todo frío y solo estaban él y la voz de su madre, la cual siempre quería aplacar, por ello en ningún momento dejó las drogas, ahogando todo lo que sentía en ellas. La soledad que sentía intentaba llenarla yéndose con cualquier chico que se le pusiese de por medio, buscando un cariño que nunca recibía. Aquellos chicos solo buscaban sexo, así que Jooheon terminaba siendo usado solo para eso y luego le dejaban tirado donde fuese y como fuese, siéndole más de una vez jodido regresar a casa y haciendo que aquella soledad solo se sintiese mayor. Estaba solo y pensaba que siempre sería así, no tenía nada que aportarle a nadie y su madre se encargaba de decírselo cada vez que se encontraba un poco lúcido.Terminó odiando su vida. Vivía cada día esperando que fuese el último, pero parecía no llegar. Lo único que le hacia ilusión era su trabajo en un taller mecánico, donde pasaba la mayoría del tiempo, montando y desmontando coches. También entrenaba por las noches, dándolo todo en ello, afilando el arma que era. Jamás pensó que terminar en un club que vio un día aburrido cambiaría su vida por completo.


  • Es tremendamente gay.

  • Tiene hoyuelos bastante notorios en las mejillas.

  • Su cuerpo es su propia arma. Lleva entrenando toda la vida para ello.

  • Desde los 13 años había estado consumiendo todo tipo de droga, llevando consigo siempre alguna bolsa con "polvos mágicos" o pastillas de algún tipo, pero lleva ya un tiempo sin consumir nada. A veces le es un poco complicado, pero está consiguiendo mantenerse firme.

  • Tiene una personalidad muy cambiante. Puede estar de puta madre y al rato saltar por cualquier cosa.

  • Su pasado antes de No Mercy es como si no existiese. Le cuesta muchísimo hablar de ello y prefiere no hacerlo.

  • Dentro de No Mercy es == la Rey de Diamantes y Joker==.

  • Ha sido ascendido a Rey de Diamantes.

  • Tiene un tatuaje de una J negra tras la oreja izquierda y una cicatriz en su oreja derecha.

  • Tiene un tatuaje en el índice derecho que es un Diamante.

  • Es tan leal a No Mercy que incluso daría la vida por la mafia. O eso se supone.

  • Muy en el fondo, espera poder encontrar a esa persona especial, pero lo va a negar siempre.

  • Su relación con el lobo no es la mejor debido al consumo excesivo de drogas. Aunque ahora que ya no consume, su lobo está más despierto que nunca, el problema es que no se comunican para nada.

  • Tiene bloqueado el conocimiento y recuerdo de que puede transformarse de forma tanto parcial como completa debido a traumas de su pasado.

  • También, cuando el lobo toma el control de su cuerpo, no se acuerda en lo absoluto de lo que ocurre en ese tiempo, haciendo que cuando vuelva en sí tenga lagunas y lo pase horrible.

  • Aunque no lo diga en alto, piensa que está roto porque no sabe que puede hacer muchas cosas que hacen los alfas.

  • Sus celos son algo irregulares y caóticos.

  • Le tiene pánico a los insectos, aunque siempre intenta que no se le note.

  • Es muy normal verle con alguna herida reciente en la cara o en el cuerpo.

  • Le agradan mucho las cosas dulces y casi siempre se le va a poder ver con algún chupachups de cereza o alguna chuche.

  • Adora la cereza, llegando a gustarle todo lo que la lleve. También adora el aroma a cereza.

  • Dice que su favorito es el gris, pero realmente es el rojo.

  • Está contentísimo de su casa, ya que es la primera vez que puede tener algo suyo.

  • Aunque adora su casa, no le gusta pasar tiempo en ella, ya que se siente solo y se agobia.

  • Habla varios idiomas, pero no suele decirlo. También sabe lenguaje de signos y morse.

  • Aprende rápido, aunque si se le atraganta algo es jodido que se le meta en la cabeza.

  • Es muy cabezón y es difícil quitarle las ideas de la cabeza.

  • Le encanta la música y el arte, pero no deja verlo mucho.

  • Sabe tocar el piano y la batería.

  • No le quedó de otra que aprender a defenderse en la cocina, pero no la usa mucho. Es más de comprar comida ya hecha cuando se acuerda que ha de alimentarse.

  • Tiene problemas graves para dormir, pero él dirá simplemente que es insomnio.

  • No sabe gestionarse emocionalmente, por lo que cuando las emociones son muy fuertes se le empiezan a hacer pequeñas las paredes del lugar donde se encuentra o le empieza a faltar el aire.

  • Tiene un trauma bastante gordo con sus padres, pero más con su madre.

  • Tiene cicatrices en todo el cuerpo pero las más vistosas (cuando las deja ver) son las marcas en los brazos, tanto de haberse cortado como de pincharse y pelearse.

  • Tiene muy buena puntería.

  • Todas las balas que él usa están marcadas con un rombo, siendo ese su distintivo. También sus cuchillos y dagas arrojadizos tienen un rombo grabado.

  • No todo lo que usa está grabado, obviamente. Tiene dagas, cuchillos y balas sin grabar para cuando tiene que trabajar totalmente a escondidas.

  • Le va más golpear cuerpo a cuerpo que usar armas de fuego.

  • No tiene problema alguno con matar. De hecho, llega a disfrutarlo.

  • Trabaja como mecánico porque le gusta y es su forma de justificar el dinero que entra de No Mercy.

  • Adora las motos y los coches deportivos. También adora correr.

  • Tiene un Lexus IS 300h negro.

  • Es extremadamente celoso, posesivo y territorial..

  • Sufre talasofobia y acuafobia.

  • No le agradan los niños, pero parece ser que a ellos si él.

  • Tiene una hermana pequeña, la cual quiere con locura y haría cosa por ella.

  • Tiene un pequeño problema con las mujeres. Las odia. No le gusta estar cerca de una y se pone muy nervioso. Simplemente finge y aguanta por aparentar y sacar información, pero le da muchísimo asco. Las únicas mujeres que acepta son su hermana, Sarang y la asistenta de Hyungwon, Guadalupe.

  • Ha marcado a Hyungwon. Por lo que tiene ya no solo huele a Naranja y Cedro, sino también a cereza y menta.

  • Está casado con Hyungwon, pero lo hicieron en secreto y llevan todo en secreto.

Hyungwon y él mantienen una relación amorosa, aunque a ojos de todos son simplemente amigos cercanos. No es algo que lleve bien el alfa, pero es feliz de estar con el gamma, tanto daría su vida como quitaría una por él. Daría absolutamente todo. Después de pasar por mucho, ha marcado al gamma.Vive con Hyungwon en su edificio y después de varios sucesos también vive con ellos su hermana pequeña, Sarang. Se enteró que tenía una hermana y al principio no lo aceptó, pero después de ver que las cosas no eran como él creía y que esa niña era un amor, se terminó encariñando con ella y ahora la quiere muchísimo, hasta el punto de que haría cualquier cosa por ella.Sarang fue enviada a Alemania para protegerla. Actualmente está casado con Hyungwon, aunque como toda su relación, lo llevan en secreto.

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Name:Lee Sarang
Birthday:.14.05.2010
Scent:Limón
Subgenre:¿?